Lo que debe de saber sobre los excesos de insulina

La diabetes Tipo 2 no es una condición donde exista una pobre producción de insulina, como pasa con la diabetes tipo 1. La gente que observa que algunos diabéticos se inyectan insulina, muchas veces piensa que el problema del diabético es que su cuerpo produce poca insulina. Contrario a lo que muchas veces se piensa, la diabetes tipo 2 se caracteriza por un EXCESO de insulina. Lo que pasa es que la gran mayoría de los diabéticos Tipo 2 padecen de lo que se llama «resistencia a la insulina», que es una condición en la cual el páncreas crea insulina pero las células se resisten a ella y es como si ignoraran a la insulina. Los niveles de insulina de los diabéticos tipo 2 son anormalmente altos pero, como sus células rechazan la insulina, cada vez se necesita más y más insulina para reducir la glucosa. La razón principal por la cual el 85% de los diabéticos engordan es debido a su exceso de insulina, ya que es precisamente la hormona insulina la que obliga al cuerpo a acumular grasa.

El cuerpo de un diabético obeso suele producir de dos a tres veces la cantidad de insulina que la que produce el cuerpo de una persona delgada que no padece de diabetes. Lo triste del caso es que esta sobreproducción de insulina a veces termina por agotar y finalmente dañar el páncreas de forma permanente.

Uno de los factores principales que produce la resistencia a la insulina, que caracteriza a los diabéticos, es el exceso de grasa. De hecho, se han hecho experimentos con ratas donde se ha logrado crear una resistencia a la insulina, inyectándoles a las ratas unas dosis altas de triglicéridos (grasas). Esto refleja que el exceso de grasa es un causante principal de la llamada resistencia a la insulina.

Se ha podido notar que cuando la persona con diabetes reduce la grasa de su cuerpo, o sea adelgaza, automáticamente se reducen tanto los niveles de glucosa como sus necesidades de insulina.

Por otro lado, la insulina no solamente es la hormona que engorda, también es la hormona que nos causa hambre. Por esta razón, el diabético que padece de resistencia a la insulina, y que mantiene niveles excesivamente altos de esa hormona en su sangre, siempre tiene hambre. La solución ilógica que le han estado recomendando a los diabéticos es que hagan muchas pequeñas comidas al dia para evitar el hambre y para, supuestamente, mantener los niveles de glucosa estables, y esto es precisamente lo que los ha estado empujando hacia la obesidad. Cada vez que se consume algún alimento, el cuerpo produce insulina y mientras más insulina se produzca, mayor obesidad y mayor probabilidad de causar una «resistencia a la insulina».

La buena noticia es que los diabéticos que logran mantener la glucosa en niveles normales de entre 80 a 100 mg/dl , no solamente controlan la diabetes y evitan los otros problemas de salud que esta enfermedad puede causar, sino que también pudieran lograr lo que casi parece ser una «curación de la diabetes».

Por otro lado, el diabético que abusa del consumo de Alimentos Tipo E (ENEMIGOS), muchas veces comienza con un diabético tipo 2 (que no necesariamente necesita inyectarse insulina) y termina en la misma situación de un diabético tipo 1, que necesita inyectarse insulina.

Esto suele ser el ciclo que observamos :

1- Consumo excesivo de carbohidratos refinados, alimentos tipo E

2- Se producen altos niveles de glucosa, por arriba de 130 mg/dl

3- El hígado convierte el exceso de glucosa en triglicéridos (grasas)

4- Los triglicéridos y la grasa crean «resistencia a la insulina»

5- Se requiere que el páncreas produzca aun mas insulina

6- Las células beta del páncreas «se queman» (se destruyen)

7- El diabético ya tiene que inyectarse insulina para siempre…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *