Hasta que punto son seguras las vacunas?

Existen una multitud de casos de daños causados por las vacunas. En un caso concreto, un señor llamado Sunil Sharma, comerciante de tejidos en la India, llevo a sus hijas gemelas de nueve meses al centro de salud local para una vacunación sistemática de MMR. A los quince minutos de recibir las inyecciones a ambas niñas les empezóa fallar la respiración. Se les pusieron los ojos en blanco, y sus cuerpos se sacudieron violentamente con convulsiones. En cuestión de minutos, las dos niñas murieron. Después de que varios niños mas fallecieran tras la vacunación, una vez mas el programa de inmunización el país se interrumpió. En la India, esta era la tercera catástrofe producida por las vacunas en ese año. Los otros dos desastres ocasionaron muertes y reacciones adversas tras las vacunas neumocócicas(HPV) y la de la Haemophilus influenzae tipo b (Hib), dos vacunas infantiles que se administran de forma sistémica.

Ese mismo año, los funcionarios australianos suspendieron las vacunaciones de la gripe para los niños con menos de cinco años después de que 99 de ellos sufrieran fiebres peligrosamente altas y convulsiones tras la inmunización. Aunque las convulsiones son un efecto secundario conocido, la vacuna estaba causando cincuenta veces mas ataques de lo que podía esperarse. Un análisis publicado en la revista Eurosurveillance calculo que esta vacuna causo de dos a tres veces mas enfermedad de la que podía haber prevenido.

Mas tarde, ese mismo año, se uso en los Estados Unidos una vacuna de la gripe muy parecida en miles de niños. Se hizo a pesar de las advertencias de Australia. No fue ninguna sorpresa cuando la FDA comenzó a informar de un elevado numero de casos de ataques convulsivos en niños. Las convulsiones se produjeron en las veinticuatro horas siguientes a la vacunación. El fabricante de la vacuna, SANOFI-PASTEUR, difundio unas declaraciones resaltando que no existía un vinculo claro entre su producto y los ataques. En otras palabras, las convulsiones que se producían inmediatamente después de las vacunaciones eran en su totalidad coincidencias… El prospecto preparado por Sanofi Pasteur que acompaña a la vacuna menciona específicamente las convulsiones como posible efecto adverso del fármaco. Eran muy conscientes del problema potencial. Sin embargo, a pesar de la avalancha de ataques convulsivos, la FDA se negó a interrumpir el programa de vacunación como se había hecho en Australia, y siguió aconsejando a los padres que vacunaran a sus hijos conforme al calendario previsto.

En Finlandia y Suecia, el programa de vacunación contra la gripe se suspendió porque estaba vinculado a la narcolepsia, un trastorno del sueño. En Finlandia, se informó de un alarmante aumento de casos, el 300%, de este raro trastorno cerebral, todo esto en niños a los que se había vacunado.

En el Reino Unido, tras dieciocho años de batalla legal, una madre cuyo hijo sufrió daños cerebrales graves tras recibir una vacuna MMR logro finalmente una compensación. Robert Fletcher tenia trece meses cuando lo vacunaron. Dieciocho años después sigue siendo incapaz de hablar, de permanecer de pie sin ayuda o de alimentarse por si mismo. Aunque no es autista, tiene un retraso mental grave, sufre frecuentes ataques epilépticos y requiere un cuidado continuo por parte de sus padres. Un grupo de evaluación consistente en dos médicos y un abogado concluyo que la responsabilidad recaía en la vacuna MMR.

Los incidentes que acabamos de ver son solo una pequeña muestra de los muchos casos relaciones con vacunas aparecidos en las noticias durante un solo año, en este caso, el 2010. Lamentablemente, estos casos no son poco frecuentes, sino que se repiten año tras año.

Muchos padres ven las vacunaciones como una parte normal de la niñez y apenas piensan sobre ello. Están condicionados para creer que las vacunas son totalmente seguras e incluso necesarias para evitar la enfermedad.

Ninguna vacuna es completamente segura. Cada vez que se vacuna a un niño, se corre el riesgo de provocar reacciones adversas. No es raro que un niño enferme tras recibir una inyección. Si esta relativamente sano, la reacción será leve y solo temporal, algo de fiebre y un ligero malestar durante unos cuantos días. Sin embargo, en algunos casos puede causar complicaciones graves, entre ellas la muerte. Según el prospecto que el fabricante incluye en las vacunas, estas pueden provocar en los niños numerosos efectos secundarios perjudiciales, entre ellos encefalopatía (daño cerebral), trombocitopenia (hemorragia cerebral) y episodios hipotónicos (falta de respuesta muscular). Después de todo, las vacunas contienen virus y un conjunto de otros microorganismos y sustancias químicas que causan enfermedades para activar a propósito el sistema inmunitario y provocaren el un estado febril de intensidad. Inyectar estas toxinas en la corriente sanguínea ha de tener necesariamente algunos efectos. Por desgracia, el cerebro es uno delos órganos mas afectados.

Se nos dice repetidamente que las vacunas son seguras incluso para los niños pequeños. Veamos los efectos secundarios documentados oficialmente que reconoce el sector farmacéutico tan solo para la vacuna MMR. Estos datos han sido extraídos de la pagina web www.drugs.com: inmediatamente después de la vacunación de MMR, se puede esperar que el niño experimente uno o mas de los siguientes efectos secundarios: enrojecimiento, dolor, hinchazón, o un bulto en el punto de la inyección, asi como dolor de cabeza, mareo, fiebre, dolor de articulaciones o muscular, nauseas, vomitos, diarrea, dolor de garganta, tos e irritabilidad. Estas son las reacciones mas frecuentes e incluso se da por hecho que, en un grado u otro, van a producirse.

Otras reacciones menos frecuentes pero mas graves, que pueden presentarse en cualquier momento durante los treinta días posteriores a la vacunación son :

  • ARTRALGIA / ARTRITIS (dolor, hinchazón e inflamación articular)
  • ATAXIA (Perdida de coordinación debida a que el cerebro no regula la postura ni los movimientos corporales)
  • CONJUNTIVITIS (Inflamación de la conjuntiva)
  • CONVULSIONES (Actividad eléctrica anormal en el cerebro que causa espasmos musculares y temblores descontrolados)
  • DIABETES TIPO 1 (Trastorno inmunitario del páncreas que destruye las células que segregan insulina)
  • ENCEFALITIS (Inflamación cerebral)
  • ENCEFALOPATIA (Daño cerebral)
  • ERITEMA MULTIFORME (enfermedad de la piel y de las membranas mucosas que causa un sarpullido acompañado de ampollas y ulceras)
  • LINFADENOPATIA REGIONAL (Enfermedad de los nodulos linfaticos)
  • MENINGITIS ASEPTICA (Inflamación de las membranas que recubren el cerebro, meninges, normalmente causada por un virus de la vacuna)
  • MIALGIA (Dolor Muscular)
  • MUERTE (Muchas de las enfermedades de este listado pueden agravarse tanto como para causar la muerte).
  • NEUMONITIS (Inflamación de los pulmones. Causa dificultades para respirar y suele ir acompañada de tos)
  • NEURITIS OPTICA (Inflamación del nervio óptico que puede causar ceguera parcial o completa)
  • ORQUITIS (Inflamación de los testículos)
  • OTITIS MEDIA (Inflamación y dolor del oído medio)
  • PANCREATITIS (Inflamación del páncreas. Causa un dolor abdominal agudo)
  • PANENCEFALITIS ESCLEROSANTE SUBAGUDA (Infeccion cerebral causada por el virus de la vacuna del sarampión)
  • PANICULITIS (Inflamación del tejido graso, especialmente en la pared abdominal)
  • PARALISIS OCULAR (Trastorno nervioso que causa la paralisis de los musculos que coordinan el movimiento y la posicion oculares.)
  • PARESTESIA (Trastorno nervioso que provoca una sensación de hormigueo, comezón, punzadas o escozor en la piel)
  • POLINEURITIS (Inflamación de los nervios en muchas partes del cuerpo)
  • POLINEUROPATIA (Inflamación e hinchazón cronicas de los nervios perifericos que provoca la perdida de fuerza y de sensibilidad)
  • PURPURA (Hemorragia cutánea)
  • RETINITIS (Inflamación de la retina que ocasiona ceguera nocturna)
  • RINITIS (Inflamación de los conductos nasales)
  • SARAMPION ATIPICO (Infeccion de sarampión causada por la vacunación)
  • SINCOPE (Perdida parcial o completa de conciencia)
  • SORDERA (Perdida auditiva parcial o completa)
  • TRASTORNO DE GUILLAIN-BARRE (Una enfermedad autoinmunitaria en la que el sistema inmunitario del cuerpo ataca a su propio sistema nervioso, causando daño en los nervios, hormigueo, entumecimiento, debilidad muscular y paralisis)
  • TROMBOCITOPENIA (Trastorno sanguíneo)
  • URTICARIA (Enfermedad de la piel)
  • VASCULITIS (Inflamación de los vasos sanguíneos)

Esta lista no incluye las diversas reacciones alérgicas que también pueden dar lugar a síntomas adicionales.

Observa la gran cantidad de síntomas que afectan al cerebro y al sistema nervioso. Resulta evidente que las vacunas pueden causar estragos en el cerebro y en el tejido nervioso. No hace falta ser neurocirujano para darse cuenta de que hay un posible vinculo con el autismo. Además, la doctora Julie Gerberding, presidente de MERCK Vaccines y antigua directora de los CDC, ha admitido que los trastornos autistas pueden surgir de una encefalopatía tras una vacunación. 

Al examinar los multiples efectos secundarios mencionados, ten en cuenta que esta lista se refiere solo a la vacuna MMR. Cada uno de las vacunas esta asociada con una lista similar de síntomas adversos. Además, los padres y los médicos han informado sobre muchos mas problemas asociados con cada vacuna que no aparecen en ningún listado. Desde 1990, existe una base de datos llamada «Sistema de gestión de informes sobre incidentes adversos de las vacunas» (VAERS, por sus siglas en ingles) Es posible acceder a esta base de datos en https://vaers.hhs.gov/. 

Al examinar la base de datos VAERS te encontraras con miles de informes de incidentes sucedidos año tras año que presentan cientos de síntomas, la mayoría de los cuales se repiten en numerosos casos. Muchos de los síntomas registrados (como trastornos de atención, conducta anormal, cambios de personalidad, problemas digestivos, y convulsiones son todos ellos rasgos comunes asociados con el autismo).

Con frecuencia, los niños no tienen ningún problema en el momento de recibir la inyección, pero luego desarrollan un dolor insoportable que les hace llorar con un llanto agudo, como si los estuvieran torturando. El llanto continua incesantemente durante varios días. El dolor no se calma por mas por mas atención y mas mimos que reciban. Los niños caen dormidos periódicamente de puro agotamiento, pero despiertan llorando otra vez. Si le preguntas al pediatra sobre esto, te dira que es una reacción «normal» a la vacunación y que no hay que preocuparse. 

La lista de reacciones adversas reconocidas se limita a los síntomas que se presentan durante los treinta días siguientes a la vacunación. Pero algunas de estas reacciones tal vez no sean evidentes hasta meses o años mas tarde y puede parecer que no guardan relación con la vacunación. Si una vacuna deja un niño con TDAH o una incapacidad para el aprendizaje, puede que esto no se diagnostique hasta que sea lo suficientemente mayor como para entrar en la escuela… Las vacunas podrían además crear las condiciones para que un niño desarrolle un trastorno autoinmunitario como la diabetes tipo 1, el asma, la enfermedad celiaca, la artritis reumatoide o la esclerosis múltiple, que quizás tarde años en diagnosticarse. Además, si la vacuna contiene virus vivos (como la de la viruela, el sarampión, las parotiditis y la rubeola), la infección podría permanecer en el cuerpo durante años. Estos microorganismos podrían establecerse en ciertas áreas, como el conducto intestinal, las articulaciones o el cerebro, donde podrían permanecer sin ser detectados o causar una irritación e inflamación crónica local. Este es el ejemplo de una niña sana de tres años y medio. que desarrollo encefalitis veinte meses después de vacunarse contra la varicela. El análisis molecular confirmo que la cepa de virus de la vacuna era la causa.  Si el virus se establece en el aparato digestivo, podría provocar la enfermedad del intestino irritable crónico. En las articulaciones puede causar artritis crónica.

A pesar de todo eso, un gran numero de médicos dicen que vale la pena tomar el riesgo, porque el peligro de contraer algún daño es mínimo, pero cuando los padres se quejan de que su hijo ha sufrido una reacción adversa grave, como convulsiones, autismo, o síndrome de muerte súbita infantil, estos mismos médicos afirman que se trata solo de una coincidencia. Pasan por alto las consecuencias graves, negándose a reconocer lo obvio y a admitir que en realidad el riesgo es mucho mas elevado de lo que nos habían hecho creer.


Tpta David Harrison


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