Conocimiento básico acerca de la Glándula Tiroides

La glandula tiroides es un órgano con forma de mariposa localizado en la base del cuello bajo. La tiroides produce hormonas tiroideas que influyen prácticamente en todos los órganos y sistemas del cuerpo humano.

El importantísimo papel de estimular el metabolismo de los alimentos que ingerimos, de extraer sus vitaminas y de producir energía a partir de ellos es responsabilidad de las hormonas de la tiroides, que también resultan vitales para la producción de otras hormonas y para el crecimiento y desarrollo de nuestro sistema nervioso.

La tiroides ha sido descrita como el «termostato» del cuerpo porque es clave en el mantenimiento de nuestra temperatura. De forma indirecta, la función tiroidea afecta a todas las reacciones bioquímicas del cuerpo humano, además de ajustar con precisión la temperatura a la que dichas reacciones tienen lugar.

Producción de la hormona tiroidea

La tiroides esta constituida por pequeños canalículos denominados folículos, los cuales están rellenos de un liquido transparente conocido como tiroglobulina (también llamado coloide), producido por una capa de células epiteliales tiroideas : los tirocitos. Este coloide contiene tirosina, un aminoácido que es el producto inicial para la síntesis de hormona tiroidea. La tiroglobulina funciona como un reservorio para los materiales usados en la producción tiroidea, incluido el almacenaje de yodo.

El yoduro absorbido en la ingesta de alimentos pasa a la circulación sanguínea y es captado en la tiroides, donde debe ser convertido a una forma útil para el cuerpo a través de un proceso oxidativo. La enzima tiroperoxidasa (TPO) convierte el yoduro en yodo activo generando peróxido de hidrogeno como subproducto. El yodo reactivo está ahora listo para unirse a otras moléculas y se liga al aminoácido tirosina para formar tiroglobulina a través de un proceso conocido como «yodación».

En esa reacción, cada molécula de tirosina se combina con una o dos moléculas de yodo dando como resultado monoyodotirosina (T1) o diyodotirosina (T2). Las moléculas se enlazan a su vez para formar triyodotironina (T3, tiroglobulina con tres moléculas de yodo) o tiroxina (T4, tiroglobulina con cuatro moléculas de todo)

T1 + T2 = T3 o T2 + T2 = T4

De esas cuatro moléculas yodadas, únicamente T3 y T4 se consideran biológicamente activas en el cuerpo. No obstante, la tiroxina (T4), considerada como un precursor hormonal, es un 300% menos activa biológicamente que T3. De hecho, la triyodotironina (T3) es la principal hormona tiroidea biológicamente activa. Hasta el momento en que son solicitadas, estas moléculas se almacenan en los folículos tiroideos.

El 20% de T3 proviene de la secreción tiroidea ; el 80% restante viene de T4 que es transformada en T3 a través del proceso de desyodación (el cual extrae un yodo de la molécula) que se origina en órganos periféricos como el hígado y el riñón. El zinc es un oligoelemento esencial para la conversión de T4 en T3.

Los niveles bajos de T3 y T4 liberan TSH (hormona estimulante de tiroides); por el contrario, los altos niveles de T3 y T4 circulantes detienen la liberación de TSH. En las personas con función tiroidea normal, los niveles de TSH fluctúan a lo largo del dia en función del consumo de hormona tiroidea por parte del organismo, algo que puede suceder en situación de estrés, enfermedad, perdida de sueño, embarazo o descenso de temperatura.

Tpta. David Harrison

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