Vacuna: GRIPE

En estados unidos, la gripe o neumonía constituye la octava causa de fallecimiento. Cada vez que va a empezar la época de la gripe, los CDC advierten que miles de ciudadanos morirán de gripe ese año. Los niños menores de cinco años y la población que supera los 65 son quienes presentan mayor riesgo. De manera que cada año se aconseja insistentemente a estos sectores de la población que se vacunen contra la gripe y se anima al resto, sea cual sea su edad, a que también lo haga. Se recomienda que los niños reciban primera inyección contra la gripe a los seis meses y luego, después de esto, una vez al año. Independientemente de nuestra edad, se nos dice que deberíamos vacunarnos contra la gripe año tras año hasta el fin de nuestras vidas.

Según los CDC, de 30,000 a 50,000 estadounidenses mueren anualmente de gripe. Se nos hace creer que recibir la vacuna es la única manera de asegurarnos la protección. Sin embargo, un informe publicado en el British Medical Journal afirma que la tasa de mortalidad que los CDC cita cada año está enormemente exagerada y tiene como objeto asustar a la gente para que se vacunen contra la gripe. Los CDC reúnen los fallecimientos provocados por la gripe y los de neumonía en una sola categoría, y esa es la cifra que se da a conocer anualmente. Por ejemplo, en 2007 se recoge un total de 52,717 muertes causadas por gripe o neumonía. Pero cuando separas ambas categorías, descubres que la gripe causó sólo 411 muertes en todas las edades mientras que la neumonía causa de las restantes 52,306 muertes. El total de muertes de niños pequeños era sólo de 13! Según los datos de la página web de los CDC, el número de fallecimientos por gripe en niños pequeños es normalmente menos de 20 cada año. Teniendo en cuenta los millones de niños que hay en el país, el riesgo es mínimo. Para poner esto en perspectiva, cada año mueren de cáncer cuatro veces más niños. Tu hijo corre más riesgos de morir de cáncer que de la gripe!

A pesar de lo que hayas podido escuchar en los medios de comunicación, nunca se ha demostrado que las vacunas contra la gripe sean muy eficaces. Numerosos estudios incluso han demostrado que no tienen prácticamente ningún valor para los niños. Investigadores del hospital Strong Memorial de Nueva York evaluaron la efectividad de la vacunación contra la gripe en niños menores de cinco años y no descubrieron absolutamente ningún beneficio.

Investigadores de la Universidad de Oxford analizaron cincuenta y un estudios para evaluar la efectividad de las vacunas en la protección contra la gripe. Descubrieron que en los niños menores de dos años no eran más eficaces que un placebo.

Los CDC recomiendan la vacunación para mujeres que estén en su segundo o tercer trimestre de embarazo durante la época de la gripe. Sin embargo, según un estudio de cinco años de duración realizado por investigadores del Centro de estudio sobre las vacunas Kaiser Permanente de Oakland, en California, las mujeres sin vacunar no eran más vulnerables a la gripe que las vacunadas. Sus niños tampoco tenían mayor incidencia de gripe, estuviesen las madres vacunadas o no.

A los niños pequeños la vacunacion de la gripe no les proporciona una proteccion util. En los mayores de sesenta y cinco años, las vacunas parecen ser igual de inutiles. Durante las dos últimas décadas, en estados unidos los índices de vacunación entre los mayores han aumentado de un 15 a un 65%; sin embargo, no ha habido descenso de fallecimientos por gripe. De hecho, tanto los indices de admision en hospitales como los de mortalidad de los de sesenta y cinco años y mayores se han incrementado con el aumento de la cobertura de vacunas.

Una de las razones por las que las vacunas de la gripe tienen un éxito limitado es que proporcionan solo proteccion temporal contra unas determinadas cepas. Otras cepas no se ven afectadas. Los fabricantes tratan de adivinar que cepa dominara la siguiente temporada de gripe y producen vacunas contra ella con meses de antelación. Si se equivocan en su cálculo, las vacunas no sirven para nada. Puede que haya numerosas cepas de gripe circulando al mismo tiempo y continuamente están surgiendo otras nuevas, de manera que la inmunización contra sólo una o dos ofrece una protección muy limitada.

Incluso si alguna persona se le diera la vacuna correcta, no le serviría para nada. El doctor J. Anthony Morris, antiguo jefe de control de vacunaciones en la FDA, ha declarado: «no hay pruebas de que ninguna vacuna de la gripe de las desarrolladas hasta ahora sea eficaz para prevenir o mitigar ataque de gripe. Los fabricantes de estas vacunas saben que no sirven, pero de todas formas siguen vendiéndolas».

La inmensa mayoría quienes contraen la gripe cada año no sufren ninguna complicación y se curan en unos cuantos días. Al contrario que los que estan vacunados, los afectados por una cepa natural de gripe quedan inmunes de por vida. Cuando la gripe porcina (virus H1N1) de 2009 estaba en todo su apogeo, los medicos se prepararon para una pandemia inminente, que afortunadamente nunca se produjo. A pesar de la amenaza potencial, a los mayores de sesenta y cinco años se les dijo que no necesitaban una vacuna contra la gripe. Prácticamente todos los pertenecientes a este grupo de edad habían estado expuestos a epidemias una cepa similar de gripe allá por los años 30 y 40, antes de que se iniciaran los programas inmunización en masa. La mayoría de los ancianos tenía una inmunidad natural al virus H1N1 y no necesitaban la vacunación. Los niños a los que se les permite desarrollar una inmunidad natural a las distintas cepas de gripe quedarán protegidos durante toda su vida.

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